
Soy nueva me trajeron hace poco ocho meses ya, estoy al lado de la ventana no me quejo. Escucho siempre a estos dos tipos cada semana: el de bigote llega primero abre el diario y lee atentamente la página policial luego prende ese pucho negro asqueroso que lo fuma sin piedad, el otro viene al rato.
-Hasta parece mentira…(le dijo remojando media medialuna en el café con leche)
Usted no le dijo ni la mitad…
-él-(ahora se tapa la boca con la mano a modo de gesto de preocupación mirándolo atentamente)
-Usted es el único pero escuche bien…el único capaz de darle eso que espera ella con tanta calma. Usted ya me lo contó todo... si hasta lo veo sonreír cuando dice su nombre. La ama desde siempre…¡pero hombre por favor…(de pié y haciendo el gesto de subir las manos y golpearlas con firmeza en sus propias piernas) si me ha dicho que ha escrito tantas veces para ella!
-Es que la necesito más que a nadie, es toda su vida mía, ella me vasta pero…pero… (sollozando) no lo sé…
-Será mejor que lo averigüe (vuelve a sentarse, levantando las cejas rascándose el bigote).