
Suena bien creerse pleno
sorprender la felicidad para asombro de ella
y no al revés.
Suena bien incluso,
tener que entrar en otras realidades para saborearla,
para que la vida te nazca desde lo profundo del pecho...
para que nada ocupe tu mente mas que vivir y disfrutar el darse cuenta,
que no es poco.
Arrancar las cadenas y ser uno,
mirar hacia adelante confiando
amando saberse seguro,
en ese yo profundo tan humano.
Cómo no quererte entonces
si estando tan lejos (pero no de distancias)
estas tan dentro de este corazón tan tuyo.
Suena bien entonces,
copiarme un poco del vuelo alto y libre de los pájaros
que no piden permiso
ni se llenan de culpas,
ni van por ahí con la expresión fea
comiéndole las caras.
Guardame un poco de alivio
que de dolor si querés te cuento un poco.