Tengo un sueño…
Al recuerdo de tu mano acariciando
acomodando mí pelo…
Fue hace tanto tiempo…
Pero quizá llegue suave a la memoria
Por la ternura o porque nunca lo habías hecho.
Lo triste de todo es que no llegaste a quererme lo suficiente
o no te dí todo auque sabes que yo te amé con locura
y por esa misma razón te dejé libre
porque auque hayan sido luego cinco años de dolor agónico
de ese que abre el pecho…
preferí los azotes, arrastrar el madero tanto tiempo
a tu indiferencia …
Hace casi tres años te siento como un hermano
Tu mirada no es la misma, se te nota agobiado, aburrido, no sé…
Una o dos veces en el año vuelves a abrazarme al amanecer en los sueños…
La sensación de paz se esfuma con los rayos de sol por la ventana aún cerrada…
Entonces protesto en silencio porque me tengo que ir; se hace tarde…
En el sueño tus ojos miran con ternura como lo hicieron una vez
Y me dijiste en un café que habías cruzado muchos rostros buscando el mío… luego fue felicidad.
Nunca te engañé con ese chico en la fiesta de egresados que no fuiste, lo dije para que te doliera nada más.
Es historia pasado yo sólo quería que lo supieras. De todo hoy queda un miedo terrible fantasmal e inútil, que me petrifica y escapo a saltos cuando un hombre pretende acercarse de modo verdadero digo, no quiero sufrir por amor es tristísimo cruel no tengo el corazón para eso.
Auque le escriba al amor, no creo en él desde la pareja claro, lo cotidiano
aplasta hasta ahogar el último aliento de felicidad de la pasión.
Ya estoy demasiado vieja para tantas cosas… por eso el querer se transforma en verso: y quien no quiere estar enamorado? Sería irracional
no estar en ese instante que todo, todo pasa a segundo plano y lo único que se añora es “ser uno” estar en la compañía perfecta…sin eso nada vale… ni el sol … ni la curiosa observación de las estrellas que comentan
por qué lloro tanto…
Para el hombre de ojos moros.
Que la mañana traiga amparo