
No es el momento…
Aún la calle refleja en la distancia
Tu silueta borroneada
Acaso el calor
Me juegue una mala pasada.
Los silencios breves que apresan las olas al romper
El contorno azul del mar perfecto
Sobre tus hombros dormidos…
Alguien que interrumpe la escena se echa a correr
Perdiéndose entre la gente.
Nada será igual entonces
Ni mi locura
Ni ese llegar tuyo continuo.
Ni siquiera las horas
En las que simplemente
Nos sentíamos felices.
Sólo mirarte para tener la certeza
Que tus latidos contienen a los míos
Así de fuerte, así de grande.
Ése fue nuestro
Tuyo y mío
Amor profundo y dulce…
Y cuantas veces nada dije
Por temor a hacerte daño.
Voy a quererte siempre, sabes... (cómo diría Julio)