voy a querer llegar un día
a no extrañarte tanto
a soñar que tocas a mi puerta
y armas palabras con tu sonrisa
que me escribes en la piel y en la pared
que no me olvidas...
y yo que te adoro
que tantas veces quise tenerte
atado en el cuerpo
solidificado en mis huesos...
ahora ya quizás
ahora ni me recuerdes.
Yo te quiero sabes,
podría decir que te amo
desde ese día que me miraste desde el espejo
con esos soles tan tuyos ...
LAS HILANDERAS
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La anciana y la doncella
hacen girar sus husos vibrátiles. La anciana,
ciñe una veste negra,
muy negra; la doncella ciñe una veste blanca.
La viejecita ...
Tú y tu afilada pluma amiga mía... ¿Qué te voy a decir? Precioso, para variar. Besos y mordiscos.
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