
me quedo mirando de cerca tu mirada
cómo si todo dependiera de ella...
cómo si los inviernos torrenciales
no pudieran entrar allí,
en la distancia métrica de tus ojos a los mios...
te escucho decirme lo mismo una y otra vez
y nada...
el viento salvaje revolea las ramas sin piedad
¿acaso se llevó mis ganas de quedarme en tus brazos?
saborear tus ansias...
besar la estrellita de tu lado izquierdo.
no lo sé,
pero me gusta como enreda tu pelo
tu gesto torpe
tu piel guerrera.




