me tienes
entre la esperanza y la agonía
el silencio helado
la bruma rebelde oscura de tu alma
afuera... el viento azota el castigo sin remedio... espero.
Me desvela la obsesión latente
de besar tus ojos...
ampliar el margen
curioso de tus manos
mientras la imprudente luna
entra a mirar por la ventana
plateando el suspiro
atravesado en la garganta
y desespero...
siempre...
me sepulta el cuerpo
y el frío de las dudas se lleva mi alma marchita
a los abismos del más allá
pero tengo vida
con tu amor
inmenso
natural
completo
como vos que para mi sos todo
por eso te quiero otro día más.
Una mirada para abrir la tarde
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Tu presencia no irrumpe,
sino que habita
en la noble hermosura de la poesía,
como quien esgrime sentimientos
que pesan en el hueco del s...